Eu, no sé qué más hacer. Te llamo para ver cómo estás, te escucho cuando me hablás (y no sólo te escucho, te presto atención que es fundamental). Te digo lo lindo que estás, te doy besos en el semáforo. Te acaricio la cara y te miro embobada. ¿Acaso no tenés sentimientos, vos? Loco, esto es más difícil que negarte a un cuarto de libra con queso (grill).
